Nació el 20 de octubre de 1941 en Caracas, Venezuela. Desde muy joven mostró un espíritu decidido y una gran pasión por el conocimiento. A los 12 años llegó a México, país que adoptó como suyo y donde construiría una vida llena de esfuerzo, dedicación y amor por la ingeniería.
Fue el segundo de nueve hermanos, le sobreviven 3 hijos; Beatriz, Alejandra, Rodolfo y su esposa Guadalupe Hernández, desde siempre destacó por su responsabilidad y compromiso. En diciembre de 1965 se tituló como Ingeniero Civil, marcando el inicio de una larga trayectoria profesional que dejaría huella en el ámbito de la construcción y la docencia.
Como profesionista y constructor, trabajó tanto en el sector privado —especialmente en obras residenciales— como en el sector público, participando en diversos proyectos de infraestructura urbana y edificación. Su compromiso y ética profesional lo llevaron a formar parte activa de distintas organizaciones:
Dentro de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, dejó una huella imborrable. Fue catedrático desde 1971 hasta julio de 2019, guiando a generaciones de ingenieros con su sabiduría, paciencia y ejemplo.
Se desempeñó como maestro de tiempo completo de 1993 a 2004, y posteriormente, de 2004 a 2019, continuó impartiendo clases como profesor jubilado, siempre con la misma pasión por enseñar.
A lo largo de su trayectoria universitaria, participó en múltiples responsabilidades académicas como fueron:
Impartió con dedicación las materias de Mecánica I, Construcción I, y Administración, Economía y Legislación en la Construcción, siendo esta última la que enseñó hasta el final de su labor docente.
Más allá de los cargos y reconocimientos, será recordado por su carácter íntegro, su entrega al trabajo, su vocación de servicio y su inquebrantable amor por la enseñanza. Su legado vive en cada uno de sus alumnos, colegas y amigos, quienes lo recordamos con profundo respeto, admiración y cariño.
Su vida fue un ejemplo de constancia, compromiso y amor por la ingeniería. Hoy, su recuerdo permanece vivo en las aulas, los proyectos y las personas que tuvimos el privilegio de aprender de él. Con gratitud y respeto, la Facultad de Ingeniería de la UASLP rinde homenaje a su invaluable legado y trayectoria, por todo lo anterior y mucho más siempre lo recordaremos